Guía completa

Aquí manda la paciencia, no la rapidez

La restauración de un coche clásico es el servicio donde las prioridades cambian por completo respecto al resto del taller. No se trata de entregar rápido, sino de hacer bien cada fase, respetando la originalidad cuando tiene sentido y dejando constancia fotográfica del proceso para el historial del vehículo. Algunos clientes traen sus clásicos por su valor económico —modelos que se revalorizan con el tiempo—, y otros por su valor sentimental: el coche heredado, el primero que tuvieron, un modelo que marcó una etapa. En ambos casos aplicamos la misma filosofía: trabajo meticuloso, documentación rigurosa y originalidad cuando es posible.

Tres niveles de restauración

La restauración estética parcial se centra en zonas concretas: eliminación de óxido en puntos específicos como paragolpes, pasos de rueda o suelo del habitáculo, pintado de las piezas afectadas o del coche completo, recuperación de cromados visibles y sustitución de gomas exteriores. Cuesta entre 1.500 y 4.000 €.

La restauración mecánica más estética añade a lo anterior una revisión completa del vehículo: cambio de aceites y filtros, sustitución de gomas —correas, latiguillos, tubos—, revisión del sistema eléctrico y comprobación de frenos y dirección. El coche queda listo para uso ocasional con garantías. Ronda los 4.000-10.000 €.

La restauración integral, tipo concurso, deja el coche como si saliera de fábrica: desmontaje total, restauración o sustitución de cada componente, búsqueda de piezas originales o NOS, pintura con el código exacto de época, tapicería con tejidos correctos y documentación completa del proceso. Es la opción pensada para exposiciones y concursos de elegancia, entre 8.000 y 25.000 € o más.

El principal cuello de botella: encontrar piezas

Algunos modelos tienen un mercado de repuestos activo —SEAT 600, Ford clásicos, BMW E30, Mercedes W123—, mientras que otros pueden dar bastante trabajo: una manilla original de un modelo francés de los años sesenta puede tardar meses en aparecer. Colaboramos con proveedores especializados en clásicos europeos, tanto nacionales como de Alemania, Italia y Reino Unido, y cuando no hay pieza original disponible valoramos con el cliente entre NOS (stock nuevo antiguo), reproducciones certificadas, piezas usadas en buen estado o adaptaciones desde un modelo similar de la misma marca.

Originalidad o uso real: una decisión que se toma juntos

Es la pregunta de fondo en cualquier proyecto de este tipo. Para concursos o valor de colección, prima la máxima originalidad: mecánica de época aunque sea menos fiable, pintura con el código exacto, tapicería con los tejidos originales. Para uso real, se acepta cierto compromiso —filtros más eficientes, gomas modernas equivalentes, pintura con tecnología actual más duradera—, conservando la esencia clásica pero con fiabilidad para circular de vez en cuando. Ayudamos a decidir según lo que se busque con el coche.

Un registro que acompaña al vehículo

Mantenemos un archivo fotográfico exhaustivo de todo el proceso, antes, durante y después. Sirve como historial del coche si algún día se decide vender, como referencia para futuras intervenciones y, sencillamente, para que el cliente vea la evolución del proyecto en cada fase.